Branding para emprendedores

 

Un día, por alguna razón, decidimos emprender, crear un negocio con la expectativa de poder vivir de eso. Para algunas, el camino emprendedor es ordenado y armónico. En cambio para otras es un poco más caótico. Lo que todas tuvimos que hacer en algún momento, es tener una idea de negocio. Pero claro, esto no es todo. Una vez que sabemos en qué va a consistir nuestro emprendimiento, lo ideal sería comenzar a gestionar nuestra marca. Es decir, que tenemos que pensar en branding.

Ok. Y ¿qué es branding? Es un proceso conformado por acciones cuyo objetivo es conectar a nuestra marca con nuestros clientes potenciales. O sea que mediante el branding no solamente damos a conocer nuestra marca a nuestro público objetivo sino que además, lo que se busca es intentar ganarnos su corazón. ¿Por qué? Porque si bien las personas compran aquello que quieren o necesitan, a la hora de decidir, suelen optar por marcas con las que se identifican o que les hagan sentir bien. Entonces, poder gestionar las percepciones que la gente va a tener sobre nuestra marca nos va a ayudar a que nuestra marca sea reconocida y recordada.

Quizás estés pensando que este proceso es demasiado complejo y costoso. No necesariamente. La complejidad va a depender del grado de claridad que tengas con respecto a la marca que querés crear. Y en cuanto al presupuesto, no se trata de invertir mucho dinero, sino de cómo comunicás el valor que tu marca ofrece

¿Cómo podés empezar a definir el branding de tu marca, aun cuando recién estás comenzando?

Conocé tu nicho de mercado.

Investigá acerca de las personas que conforman tu nicho de mercado. Qué necesitan, qué les interesa, cuáles son sus frustraciones y cuáles sus deseos.

Definí cómo querés que se perciba tu marca.

Tu marca va a ser percibida de alguna manera, así que lo mejor va a ser que trates de decidir cómo querés que sea percibida. Planteá cuál es la experiencia que querés que tus clientes vivan.

Recordá tu promesa.

Formulá una promesa de marca que puedas cumplir y que te distinga de tus competidores. Una vez hecho esto, tené presente esta promesa y organizá tu emprendimiento basándote en ella.

Comunicá tu promesa.

Tu identidad de marca se va a crear en función de comunicar la promesa de marca que estableciste previamente. Y esta comunicación tendrá que resonar con tu público objetivo.

Básicamente, además de atraer a tu público, la idea es que este público confíe en lo que tu marca ofrece. Idealmente, con el tiempo, tu audiencia se va a dar cuenta de que lo que inicialmente fue una promesa, se concreta en la realidad. Y esto va a tener como resultado una experiencia satisfactoria. Y lo que es mejor, un cliente fiel y feliz.

Si todo esto te interesa, pero no querés hacerlo sola, contactame y lo hacemos juntas.

 

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