Tres ventajas de elegir un nicho.

Probablemente lo leíste mil veces Probablemente lo escuchaste mil veces. «Para construir un negocio sostenible, necesitás centrarte en un nicho». Y llega un momento en el que no sabés si eso es cierto o si es algún tipo de mantra que la gente repite simplemente porque suena lindo. Y sí, la verdad es que suena bien. Pero aún así, tenés algunas dudas.

La cosa es que si limitás tu mercado, algunas personas se van a quedar afuera y, seamos sinceras, cuando estás empezando un negocio perder clientes potenciales es un lujo que no podés permitirte.

Así que, por un lado, te dicen que te concentres en un nicho porque si no lo hacés tu negocio está condenado al fracaso, pero por otro lado, si lo hacés, estarías tratando de servir a un menor número de personas que si no lo hicieras.

Te mareaste, ¿no?

Bueno, si me preguntás a mí (no me lo preguntaste pero ya que estás acá te voy a dar mi opinión igual), creo que sí necesitás encontrar un nicho. Y a continuación te digo porqué:

Vas a poder tener algo de paz mental.

Cuando intentás servir a todo el mundo, podría pasar que un cliente te pida algo que, aunque pertenezca a tu actividad, a lo mejor no tenés suficiente experiencia o no te gusta o nos sos demasiado genial. Seguro que podrías ser capaz de resolverlo, pero termina siendo un camino agotador. Por lo tanto, de todas las cosas en las que sos muy buena, elegí una que pueda resultar útil al grupo de personas a las que querés servir y desarrollá tus productos o servicios a partir de ahí. Eso va a hacer que encares tu negocio de manera más sencilla y además vas a poder ganar conocimiento y experiencia.

Podés convertirte en una experta.

Dirigiéndote a todo el mundo corrés el riesgo de perderte en un mar de colegas que apuntan a todo el mundo. Y al final, tus clientes potenciales no saben a quién elegir porque todos parecen estar haciendo lo mismo. Si te focalizás en un área de conocimientos, la gente puede llegar a conocer exactamente lo que hacés y para quién y va a ser más fácil para ellos identificarte como la persona indicada para algo determinado. Te va a ayudar a obtener el reconocimiento de tu público objetivo, a ser más memorable y a obtener referencias.

Vas a amar a tus clientes.

Ok… No sé si realmente los vas a amar pero creo que vas a ser capaz de crear un vínculo más fuerte con ellos. No todas las personas que te rodean necesitan o quieren lo que vos ofrecés. Es triste, pero cierto. Por lo tanto, no pierdas ni tiempo ni energía tratando de convencerlos de lo increíble que sos. En cambio, concentrate en un grupo de personas que podrían necesitar o, al menos, tener curiosidad acerca de lo que hacés y conectate con ellos. Si se identifican con tu mensaje, van a mostrar un interés genuino en tu negocio y además vas a estar más entusiasmada por trabajar con ellos y servirles lo mejor que puedas.

Así que, para hacer un breve resumen, aquí está lo que te sugiero: encontrar un grupo de personas a servir y determiná cuál es la necesidad que podés satisfacer usando tus habilidades. Adaptá tu mensaje para que tu público se identifique con él y sí, va a dejar gente afuera, pero eso también significa que vas a atraer el tipo de clientes que querés. Vas a tener más posibilidades de ser aceptada que rechazada y seamos honestas, ser aceptada se siente mucho mejor.

Así que, como siempre digo, respirá hondo, tomá un lápiz, un papel y pensá en quiénes son los que se van a beneficiar gracias a tus talentos.

¡Que te diviertas!

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